Las intensas lluvias que afectan actualmente a diversas regiones del país han generado una alerta sanitaria por el incremento de casos de dengue. Según datos del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú) del Ministerio de Salud, hasta la sexta semana epidemiológica de 2025 se han registrado 5.228 casos y cinco fallecimientos por dengue a nivel nacional. Esta situación pone en evidencia la urgencia de fortalecer la prevención y la respuesta ante una posible temporada crítica.
Regiones más afectadas y factores de riesgo
Las regiones con más personas infectadas por dengue son San Martín (1.378), Ucayali (1.043), Loreto (645), Piura (428) y Amazonas (272). Lima, por su parte, suma 167 casos, siendo 155 de ellos en Lima Metropolitana. Aunque la cifra nacional es un 30% menor respecto al mismo periodo de 2024, las condiciones climáticas actuales incrementan la preocupación por un posible aumento de contagios.
El doctor Edwin Neciosup, epidemiólogo de EsSalud, explica que el brote de dengue responde a tres determinantes: el virus, el mosquito Aedes aegypti como vector y el ambiente. Las fuertes lluvias y el ascenso de las temperaturas facilitan la reproducción del mosquito, acelerando sus ciclos de vida y ampliando su actividad durante las noches.
Impacto del clima y expansión geográfica
La Comisión Multisectorial ENFEN ha declarado la alerta por El Niño Costero, fenómeno que se espera desde marzo y puede extenderse hasta noviembre con condiciones cálidas. Estas anomalías térmicas no solo favorecen la proliferación del vector, sino que también posibilitan su expansión a zonas donde antes no se reportaban casos, como Arequipa e Ica.
Neciosup advierte que el riesgo es mayor en territorios sin experiencia previa en el manejo del dengue, ya que la falta de conocimiento entre la población y el personal sanitario puede dificultar la respuesta. Además, señala la reintroducción del serotipo tres del dengue en 2025, lo que implica riesgos adicionales para quienes hayan contraído previamente otro serotipo.
Prevención, síntomas y acciones institucionales
El dengue presenta síntomas como fiebre, dolor muscular, cefalea y malestar general. Sin embargo, los especialistas subrayan que la fase crítica se manifiesta tras la desaparición de la fiebre, momento en que pueden surgir señales de alarma como dolor abdominal intenso, somnolencia, sangrado en encías y orina oscura. Ante estos signos, es fundamental acudir a un centro de salud.
El Aedes aegypti suele reproducirse en agua limpia almacenada en viviendas, pero ha demostrado capacidad de adaptación y puede proliferar en aguas estancadas tras deslizamientos o acumulación de desechos sólidos. Por ello, la limpieza y eliminación de posibles criaderos es esencial para reducir el riesgo de transmisión.
Medidas de respuesta y trabajo comunitario
Ante la amenaza del dengue, EsSalud ha implementado la Alerta Amarilla en todos sus establecimientos, según el Plan de Lluvias 2025–2027. Esta medida garantiza la continuidad y seguridad de la atención médica, priorizando áreas críticas como UCI y emergencias, así como el funcionamiento permanente de ambulancias y sistemas de comunicación.
En San Martín, la región con más casos, el gobierno regional desplegó operativos de recojo de criaderos en 320 viviendas de comunidades nativas, eliminando tres toneladas de objetos que podían albergar larvas. Simultáneamente, se realizaron campañas de sensibilización sobre identificación de criaderos y signos de alarma en coordinación con líderes comunales.
Acciones en Ucayali y recomendaciones finales
En Ucayali, la Dirección Regional de Salud eliminó trece toneladas de criaderos en el centro poblado de Shirambari, retirando llantas, botellas y otros objetos. Estas intervenciones buscan frenar la reproducción del mosquito y cortar la cadena de transmisión, especialmente en zonas vulnerables.
Frente al contexto climático y el riesgo epidemiológico, las autoridades exhortan a la población a mantener limpios sus hogares, eliminar posibles criaderos, identificar los síntomas de alarma y evitar la automedicación. La colaboración entre instituciones y ciudadanía será clave para afrontar la temporada y proteger la salud pública ante el avance del dengue.