El ají de gallina es un clásico de la cocina criolla peruana: cremoso, sabroso y reconfortante, no puede faltar en nuestro top de comidas peruanas. Su salsa amarilla, hecha con ají amarillo, pan remojado y leche evaporada, abraza hebras de gallina tierna. Aquí te comparto la versión casera, tradicional, paso a paso, como la servimos en el Perú.

Ingredientes

  • 1 kg de pechuga de gallina con hueso
  • 1,5 litros de agua
  • 1 cucharadita de sal, o al gusto
  • 3 cucharadas de aceite vegetal
  • 1 cebolla roja mediana, picada finamente
  • 2 cucharadas de ajo molido
  • 4 cucharadas de pasta de ají amarillo
  • 2 panes franceses del día anterior
  • 1 taza de leche evaporada
  • 1½ a 2 tazas del caldo de cocción reservado
  • 3 cucharadas de queso parmesano rallado
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida
  • 1 pizca de nuez moscada (opcional)

Acompañamiento

  • 4 papas amarillas medianas sancochadas
  • 3 huevos sancochados
  • 12 aceitunas negras de botija
  • 4 tazas de arroz blanco graneado

Utensilios

  • Olla grande con tapa
  • Sartén u olla ancha
  • Licuadora
  • Cuchara de palo
  • Cuchillo y tabla

Preparación

  1. Cocina la gallina: Coloca la pechuga de gallina en una olla con agua y un poco de sal. Cocina a fuego medio hasta que esté bien tierna. Luego retírala, reserva parte del caldo y deja que la carne se enfríe lo suficiente para manipularla.
  2. Deshilacha la carne: Retira la piel y los huesos, luego deshilacha la gallina en hebras medianas. Reserva mientras preparas la salsa.
  3. Remoja el pan: Corta el pan en trozos y déjalo remojar en la leche evaporada durante unos minutos. Luego licúalo hasta obtener una crema suave. Si es necesario, agrega un poco del caldo reservado para facilitar el licuado.
  4. Prepara el aderezo: Calienta el aceite en una olla y sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Agrega el ajo molido y cocina un minuto más. Incorpora la pasta de ají amarillo y continúa cocinando unos minutos, removiendo constantemente, hasta que el ají pierda el sabor a crudo.
  5. Forma la salsa: Añade la crema de pan al aderezo y mezcla bien. Agrega poco a poco el caldo reservado hasta obtener una salsa cremosa y ligeramente espesa.
  6. Incorpora la gallina: Agrega la gallina deshilachada, la pimienta, la nuez moscada si la utilizas y el queso parmesano rallado. Cocina a fuego bajo durante unos minutos para que todos los sabores se integren. Si la salsa espesa demasiado, añade un poco más de caldo.
  7. Prepara las guarniciones: Mientras termina la cocción, sancocha las papas amarillas y córtalas en rodajas. Cocina también los huevos, pélalos y córtalos en mitades o cuartos.
  8. Sirve el ají de gallina: Coloca unas rodajas de papa en cada plato y cúbrelas con una porción generosa de ají de gallina. Decora con huevo sancochado y aceitunas de botija. Acompaña con arroz blanco graneado y sirve bien caliente.

Consejos para un mejor ají de gallina

  • Si consigues gallina criolla, úsala: aporta sabor profundo. Cocina sin prisa y humecta la carne con caldo tibio al deshilachar.
  • Sofríe bien el ají amarillo hasta que pierda crudeza; ese “ojo” de aceite separándose es señal de buen aderezo.
  • El pan francés del día anterior da cuerpo y sabor equilibrado. Remójalo en leche evaporada para lograr textura sedosa y auténtica.
  • También puedes reemplazar el pan francés por pan de molde blanco si prefieres una salsa más suave y cremosa
  • Mueve con cuchara de palo y evita hervor fuerte después de añadir leche para que la salsa no se corte.
  • Deja reposar unos minutos antes de servir; el sabor se asienta y la salsa obtiene mejor consistencia.

Cómo servir y acompañar

En Perú se sirve caliente, en plato hondo, sobre rodajas de papa amarilla sancochada, coronado con aceitunas de botija y huevo sancochado. Al lado, arroz blanco graneado, seco y suelto, para balancear la salsa. Es plato de almuerzo familiar, contundente y muy casero.

Beneficios

  • Aporta proteínas de calidad de la gallina, fundamentales para saciedad y estructura muscular dentro de una dieta equilibrada.
  • Combina carbohidratos de papa y arroz, fuente de energía sostenida ideal para un almuerzo completo y reconfortante.
  • La leche evaporada y el queso brindan calcio y cremosidad, enriqueciendo el perfil nutricional sin recurrir a técnicas complejas.
  • El ají amarillo suma color, aroma y una picardía moderada, ayudando a potenciar el sabor con bajo aporte calórico.

Origen y tradición

El ají de gallina es emblema criollo con fuerte arraigo en Lima, donde el uso de ají amarillo se integró a técnicas coloniales que espesan con pan y lácteos. Se disfruta en menús caseros, huariques y celebraciones como Fiestas Patrias, bautizos y cumpleaños, siempre como plato principal.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar pollo en lugar de gallina?

Sí. El pollo cocina más rápido y queda más suave; reduce la cocción a 25–35 minutos según tamaño. Mantén parte del caldo para ajustar la salsa y procura deshilachar cuando aún esté tibio, así se conserva jugoso. El resultado sigue siendo sabroso y muy casero.

¿Cómo consigo el color amarillo intenso sin exagerar el picante?

Usa una pasta de ají amarillo de buena calidad y sofríela el tiempo suficiente para fijar color. Retira venas y pepas si usas ají fresco. Ajusta picor con caldo y pan remojado; evita palidecer la salsa añadiendo demasiada leche de golpe.

¿Se puede preparar con anticipación?

Claro. Queda incluso mejor al reposar. Guárdalo refrigerado en recipiente hermético, hasta 48 horas. Recalienta a fuego bajo, incorporando un poco de caldo o leche evaporada para devolver cremosidad. Evita hervir fuerte para que no se corte ni se reseque la gallina.

¿Qué hago si quedó muy espeso o muy ralo?

Si está muy espeso, afloja con chorritos de caldo caliente o un poco de leche evaporada, moviendo. Si quedó ralo, cocina a fuego bajo unos minutos, sin tapa, hasta que espese. Ajusta sal y pimienta al final para mantener el sabor equilibrado.

¿Cómo evitar que amargue el ají?

Elimina venas y pepas si usas ají fresco y blanquéalo brevemente si es necesario. Sofríe la pasta el tiempo justo hasta que pierda crudeza y el aceite separe. Evita quemar el aderezo; el amargor suele venir de ajo o ají sobrecocido en fuego alto.

Con esta receta de ají de gallina lograrás una salsa amarilla cremosa, aromática y bien balanceada, tal como se disfruta en los hogares peruanos. Anímate a prepararla con calma, cuida el aderezo y sirve con papas y arroz graneado. Verás cómo conquista la mesa de inmediato.

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Datos de la receta

Cocina Peruana
Nombre Ají de Gallina
Categoría Plato Principal
Dificultad Media
Raciones 6 raciones
Calorías aproximadas 691 kcal por ración
Tiempo de preparación 25min
Tiempo de cocción 10min
Tiempo total 35min